domingo, 11 de octubre de 2015

CRÓNICAS DE SOLEDAD





Ya puestos a olvidar, ni tu nombre recordaré
y nunca volveré a pisar los lugares comunes
allá donde el alma se hace al amor, inmune
y en cuanto llegue el alba, también yo me iré.

Puedo ver a través de una rendija de mi vida
algo de soledad, así como restos de comida,
platos sin recoger y alguna prenda extendida
en el amplio salón, donde con mirada perdida

intento escrutar mi destino a través de la ventana
quizá no tan oscuro como creía en un principio
tal vez me llegue el eco de una canción lejana
igual me tengo que conformar con estos ripios

pero no voy a dejarme llevar por el desánimo
afuera queda todo un mundo aún por explorar
queda para mí la certeza de que traté con mimo
y de que aún soy capaz de emocionarme y amar.

Para cuando el cenit marque el final de otro día
y las calles queden solas, libres ya de paseantes
a la hora en que las aves, ya vuelan desafiantes
todo el pasado vendrá, en completa rebeldía,

a mostrarse como fue, un poco escéptico y tierno
alumbrado por bujías de ésas de aceite con mecha
impregnada tan apenas para que llegue al invierno
mientras gira sin control, de una veleta, la flecha.

No sé si la solución al problema está cercana
ignoro cuanto has sufrido, nunca te lo pregunté
pero he pensado que, en cuanto llegue mañana
al igual que hiciste tú, yo también me marcharé.

y los instantes pasados, serán solo simples trabas
de una vida sonrojante, a lomos del viejo hastío,
podrías hasta pensar que el fallo haya sido mío
por mi parte creeré que ni siquiera me amabas.

Y junto a la soledad, que me espera ya vestida
en las manos una copa, sin nada que celebrar
escucharé una canción, quizá me dé por llorar
deseando que tú tengas una velada divertida.

no siento haberte perdido, me da pena que te fueses
sin habernos despedido, como hacen los amantes,
con un beso y un abrazo, de esos como los de antes,
dados con total pasión, antes que el día muriese.



..................

No hay comentarios: