martes, 23 de septiembre de 2008

CRONICA DE UN AÑO MÁS


Como hace tanto tiempo que te escribo, mas de un año,
Casi me empiezan a faltar las palabras y el discurso
Así que haré para ti una pequeña disertación en verso
Y luego te enviaré la poesía resultante, como antaño.


Nunca pude imaginar que al encontrarte en ese paraíso
De las almas perdidas al que todos llamamos Internet
Y que resulta ser para los entendidos una especie de red

En la que imaginación y realidad forman un todo indiviso


Pudiera encadenarme de esta forma a tus mensajes

Pagando gustosamente esa especie de sutil peaje

Que te compele a seguir escribiendo día tras día

Para recibir de la otra persona esa dulce alegría

En forma de mensajes de cariño, de profunda amistad
Que te hace sentir, de una parte de la vida, la levedad

Y de otra parte la maravillosa sintonía que tenemos

Desde que hace ahora un año, ambos nos conocemos.


Si tuviese que expresar en un breve mensaje todo
Lo que siento cuando te escribo a mi manera y modo;
Solo te diría "gracias" escrito en letras enormes

Con esa escritura mía a veces tan bella y uniforme


Por estar una y otra vez al otro lado de mi mundo
Por hacerme sentir, cada vez, ese calor profundo
Que emana siempre que abro uno de tus mensajes

Que llega a mis manos volando y ligero de equipaje;


Por reírte de las cosas que te digo, inmersas
En bellas palabras y a veces también presas
De un cierto sinsentido, vacías de miradas

Pero que expresan de una manera aseada


La insoportable tristeza de un día entero sin oírte
El lento caminar del reloj, si no me envías tus ideas
Las ganas de decirte "Qué bonito que sería leerte"

Casi tanto como hacer una poesía, para que la leas.


El don de la poesía es un regalo envenenado

Porque te permite expresar bellamente lo vivido

Porque leyéndola se pasa un rato entretenido

Y porque por ser para ti, siempre he procurado


Que sea dócil, tierna y sobre todo lo suficientemente

Sencilla como para que puedas entenderla

Y que en cada ocasión te procure, al leerla

La felicidad que para ti deseo de una forma ferviente.


Hay un tango que dice, en una de sus rimas excelentes
-
"que cien años no es nada, que febril la mirada"- ;

Y es cierto que tal vez cien años no sean suficientes

Para expresar lo que sientes por la persona amada.


Pero por ahora, amor, soplemos juntos una pequeña vela

Por un año de amistad compartida, por un año de vida

Que espero que no se apague pronto, tal vez consumida

Por el fuego de la rutina, como esas diminutas candelas


Que arden en la Iglesia los días en que acuden los fieles

Y que son tan efímeras como las nubes de algodón

Que forman en el cielo unas figuras como en procesión

Y que a veces se dejan caer en forma de gotas muy crueles


Sobre la gente que está desprevenida y sin paraguas

Corriendo para que al menos no les alcance el agua;

Vano intento porque la lluvia es fría y persistente

Y moja igual al precavido que a la mujer valiente.


A mi me gustaría ser el agua de lluvia que te moja suavemente
La gota delicada que cae sobre tu rostro y recorre lentamente
Tu mejilla sonrosada y que traza sobre tu rostro sutilmente

El retrato de una mujer que en este caso, te ama enormemente.


Pero ya sea agua o sea cielo, permíteme decirte

Que espero que este año pase pronto también

Para poder decirte el año próximo lo bien

Que me siento cuando puedo escribirte.


Ahora voy a pensar en tu próximo mensaje

Ese que me enviarás en cuanto acaben tus días

De vacaciones, ese mensaje en el que desearía

Leer que he sido lo que le faltaba en tu equipaje.


Que me has llevado contigo en cada instante

Pasado fuera de tu casa, en cada recorrido

Por senderos y trochas yendo siempre adelante
Muchas veces quizá en busca de lo prohibido.-

Y es que amor mío, aunque nos enseñaron desde niños

Que la poesía no es más que una sucesión de versos

Con este poema quiero acercarme un poco a tu universo

Y ya de paso enviarte, una vez mas, todo mi cariño.


Disfruta del paseo y nos escribimos cuando vengas

Y ojalá que en medio del estrés del regreso tengas

Alguna razón para decirle a tu amigo, expectante

Que hay muchas razones aún para seguir adelante.

Recibe pues todo el cariño y la amistad que te he enviado
Y también toda la ternura que en estos días te ha faltado

Y de paso te envío mis mejores deseos y deja que te diga

Que pase lo que pase estoy orgullosa de haber sido tu amiga