lunes, 9 de junio de 2014

HOY COMENZABA ABRIL




Ambos íbamos corriendo en la misma dirección
cuando vi como te dabas la vuelta de repente
en vano traté de seguir tu rastro entre la gente
tratando de saber cuál era tu verdadera intención.

En mi fuero interno creía que podría convencerte
aunque eres tenaz, tanto como para no reconocer
que no hay nadie en este mundo que te pueda querer
de una forma ni parecida a la que yo iba a ofrecerte.

Pero hoy es posible encontrar, si se busca con cuidado
alguien a quien adorar, eso si, sin muchas pretensiones
unos besos robados aquí y allá, y un par de canciones
y cualquiera creerá que estás perdidamente enamorado.

Cada cual elige su camino hacia la cumbre en función
de unas cuantas variables, como son el sendero a seguir
los recursos con los que se cuenta y una cierta intuición
para dar con la tecla que pueda desvelarte el porvenir,

pero como nadie está preparado para asumir el fracaso
podríamos pensar en dejar de lado el amor, llegado el caso
y si nos hacen volver a la tierra en la que nadie te quiere
allí donde la cama siempre está vacía y las palabras hieren

trataríamos de escapar por la tangente, una forma de huida
a mitad de camino entre lo que la gente piensa que está bien
y la pócima que nos convierte en héroes, ésa que el viejo druida
suele vender los lunes a precio de saldo, si te llevas también

el esqueleto de un corazón enamorado, el reflejo moribundo
de una relación cuyo principio desafió a toda regla conocida
triste colofón de una pareja cuya pasión no era de este mundo
y que se fue diluyendo como un azucarillo que cae en la bebida.

De regreso a esa tierra del nunca jamás, en el viaje de vuelta
se me ha visto releer con sumo cuidado las cartas enviadas
a una damisela tenaz cuyo amor, según ella, no temía a nada
y que según algunas voces incluso le hacía parecer más esbelta;

y en cada letra hay una lágrima tratando de escapar a su destino
que no es otro que emborronar las páginas que el cariño escribió
y en cada línea hay una tilde colocada con verdadero desatino
por alguien que en el fondo sabe que aunque solo una vez erró

pero el patinazo fue tan importante como para tener que desistir
de ser alguien en la vida de la bella, un poco más que un gigoló
quizá un verdadero amor, o simplemente alguien con quien vivir
y que en la pira del amor verdadero, como un mártir se inmoló.

Hoy comenzaba Abril, y lo hacía con bellas perspectivas
yo no estaba preparado para escuchar tus duras invectivas
así pues compré un billete para el autobús camino del olvido
pero no me acordé de que el asiento suele ser compartido.

Y nada más llegar te ví a mi lado, comiendo palomitas
las manos un poquito pringosas y los labios fruncidos
y al preguntar si realmente este era el bus para el olvido
pude observar como tus ojos verdes hacían chiribitas

y como con la boca llena no es conveniente hablar, ni lo intentaste
simplemente te alejaste hacia un lado, como dejándome hacer
quizá en eso consiste el cariño, ésa es una bella forma de querer;
como ésa vez que no pude dejar de declararte mi amor, y tú callaste.-