lunes, 20 de febrero de 2012

AUNQUE A VECES NO ME VEAS (1)






He luchado por tener la impagable potestad
De poder enamorarme, un poco como al azar
Y aceptar la circunstancia de perder la libertad
En aras de la alegría que me supondría amar

No será así, si los hados, que rigen nuestro destino
Ésos que viven ocultos en las copas de los pinos
Han decidido que siga con mi vida, tan corriente
Triste, solo, sin amor, pero eso sí, independiente.

De mi pasado me quedan unos recuerdos lejanos
En los que no aconteció ningún suceso imprevisto
Todo pasaba deprisa y se me iban de las manos
Situaciones cotidianas en las que no estuve listo.

Ahora quiero confesar, por si sirve de consuelo
Que muchas veces la ira no me permitía hacer
Todo aquello que sin duda posibilita el creer
Que hay una diferencia entre el infierno y el cielo

Y muchas veces, las penas, se ordenan por longitud
Las más largas duran más y las más pequeñas, menos
Pero para amar de veras se precisa una actitud
Y en el instante final has de mostrarte sereno

O la otra parte creerá que no hay nada que decir
Sino tan sólo intentar explicar lo inexplicable
A la historia de mi vida, un poquito interminable
Hay que añadir una luz que ilumina el porvenir

Con fogonazos de amor que a veces dañan la vista
Que provocan sufrimientos para los enamorados
Que crepitan en la hoguera como si fuesen asados
Y que a veces se desvían un poquito de la pista

Por la cual discurre el tiempo de la mano del amor
Encontrándose a su paso obstáculos muy dispares;
Durante un trecho, el cariño parece abundar a mares
Y en un recodo aparece, como un trueno, el desamor

CONTINUA.....