lunes, 20 de agosto de 2012

ESTO ES LO QUE ME QUEDA (2)



..........CONTINÚA...


Y ya no me quedará la ilusión de esperarte cada tarde, en la ventana
Desde la cual se ve la luna, si no miras en la dirección equivocada
Desde la que la luz del viejo neón ilumina tus pasos sobre la calzada
Y se puede aspirar el perfume de las flores que de nuestro jardín emana

No tendré el beneficio de la duda, sino tal vez tan solo la certeza
De que el sol, aunque yo no lo vea, seguirá saliendo en la mañana
Iluminando el trigo que crece a sus anchas en la inmensa sabana
Ocultando las sombras, que de otro modo me llenarían de tristeza.

Ni tampoco tendré el valor de pedirte que te quedes, algo improbable
En un mundo sin fe en el que todos los hombres tienen algún destino
Puede que el tuyo sea infinito, y puede ser que incluso sea agradable
Y en cuanto al mío, he de procurar tan sólo no cometer un desatino

Y aunque nunca me quede del reencuentro la esperanza cierta
Ni tampoco la nostalgia de la separación, hace tiempo asumida
Déjame que me arregle, a expensas de que me digan presumida
Para esperarte a ti, que llegarás, tal vez sin avisar, hasta mi puerta

No creo que me queden lágrimas para verter, pero puedo jurarte
Que nunca volveré a sonreír, si no consigo que esta vez te quedes
Ya ves que estoy aquí, porque te quiero, y por ello puedo asegurarte
Que mi amor, de un alto sentimiento y de un bello corazón, procede

Puesto que no me queda mucho más que decir, debo ir terminando
Ya conozco mi lugar en esta vida, que siempre empieza llorando
Ya las penas me inundan y el dolor me cubre como un ligero velo
Para el que no encuentro cura, ni paliativo alguno, ni el consuelo

Que me quedaba antaño cuando tú te marchabas cohibido
Mientras yo me quedaba en la puerta con mirada sumisa
Y me dabas un beso mientras te ibas ajustando la camisa
En tanto que esperaba que hicieses algo, siquiera prohibido

Tal vez para no quedarme nadando entre dos aguas, flotando
En ese lago azul en el que todos los peces se visten de colores
El cual, con un poco de fe, puedes decir que lo cruzaste andando
Comiendo frutas que inundaron tu sentido del gusto, de sabores

Y dejar a la gente un poco sorprendida al oír nuestra historia
Ni más extraña, ni más larga que la de muchas otras gentes
Que no supieron siquiera dar color a lo que venía a su memoria
Ni tampoco pudieron acudir para saber más, a alguna de las fuentes

Con las que nos quedamos al partir, una vez concluido el recuento
Y firmado el acuerdo que pone fin a unos años de vida en compañía
Puede que todo lo anterior, como muchas otras veces, te suene a cuento
Pero a partir de ahora, el estar sola, no despertará en mí ninguna simpatía.