lunes, 21 de mayo de 2012

PARA QUE PUEDAS IRTE (1)




« La poésie doit sentir la poudre à canon, l’égout ainsi que tout ce qui dérange… La poésie se proclame libertaire. Elle se veut d’abord cri de guerre. La poésie est paléolithique ; c’est un réflexe et une possibilité de conscience, avant d’être une transcendance ».





Aunque no me quisieras, yo seguiría adelante con mis sueños
Escribiría cartas, tal vez para no leerlas, o para ser olvidadas
En el cajón en el que uno mete, casi siempre muy bien apiladas
Esas cositas que, habiendo sido de todos, hoy carecen de dueño.

Pondría por delante de mis ilusiones algún que otro anhelo
Y tendería puentes que nos llevasen de una a otra parte
Donde el cariño creciese en todo, o en parte de ese suelo
Al que debo de sujetarme fuertemente, para intentar amarte.

No sé que estarás haciendo en este instante, ignoro
Si como antaño sigues pensando en mí a todas horas
Asumo que quizás no me tengas en tu mente ahora
Y es por eso que, tratando de sonreír, a veces lloro

Unas lágrimas dulces porque la sal se vuelve sosa
A fuerza de llorar, a base de resbalar por la mejilla
Dejando una estela de humedad, sobre la carne rosa
Que atacada por la luz del sol, tal parece que brilla.

Yo no quiero estar triste, pero como en los cuentos
Siempre hay un hada buena, y una madrastra mala
Y como la lluvia del desánimo es la que más te cala
A veces me ha dado la impresión de ser la cenicienta

De una estúpida historia en la que nadie está a la altura
exigida; sin poner de su parte le necesario para salir
de esta situación; sin poder hallar en principio la cura
necesaria, que pudiera permitirnos, al menos, sonreír.

Si ves que lloro y te pones a buscar algún pañuelo
Para enjugar ésas lágrimas que entristecen mi vida
Y que tan sólo son, en si mismas, sinónimo de duelo
Solamente te ruego que emplees la diligencia debida

O en otro caso el sol secará mi rostro con sus rayos
Impedirá que el agua llegue al suelo y riegue sin parar
Aquellas tristes flores de aquel no menos decaído mayo
Durante el cual ambos perdimos las opciones de amar

Y tomamos caminos diferentes, emprendiendo aquel viaje
Que tantas otras veces pospusimos, muy a pesar de todos
Por una razón u otra, aunque ya teníamos listo el equipaje
Pudiéndonos ir en coche, a pie, o de cualquier otro modo


...SIGUE