jueves, 10 de mayo de 2007

Vuelo Infinito

Hoy me duele la falta de cariño,
el cariño sincero, como un niño
que añora a su padre, y cada día
que pasa y tú no vienes, yo daría

por cierta y sin retorno tu partida,
me duele la soledad y engrandecida
me duele tanto como para sincerarme
y hasta de mi propia soledad hartarme.

Anoche soñé contigo, y como siempre
mi vuelo fué infinito; era evidente
que cobijada en tus brazos de hombre
hacia horizontes lejanos en pendiente

Iban dos almas unidas, solas y sin recato.
y vi que un sueño realizado hacia ya un rato
me iba a llevar por la vida, sobre un delfín,
desde el mar a la tierra, hasta el último confín

Mas como los sueños, sueños son y tanto
sueñas tanto vales, a la hora de despertar,
con el paso del tiempo, siempre prefiero amar
que levantarme envuelta en triste llanto.

La permanente idea de tu ausencia
la aspera pulcritud de la codicia
el sueño de una nube ingrávida
el vacio de un planeta sin presencia
el inquieto run-run de la amargura
el poso infame de un punto de locura
la vida sobre un hilo sin costuras
el mar, el viento el sol y una vela
que se hincha orgullosa bajo el manto
de un cefiro infame que revela
la amenazante faz de la tormenta

La voz interna que nos dicta tonterías
inspira la poesia que nunca escribirias
si no fuese porque a mi solo me gusta
todo aquello que a la gente asusta

La sin razón del mundo que no deja
que nos acerquemos ni a la dicha
ni que movamos ni siquiera una ficha
ni que tan solo enarquemos una ceja

Una piel bronceada en la mañana
el saber si vas a regresar entero
y el deseo de un amigo que te llama
desde la proa de un lejano velero.

Una llamda al móvil que no suena
un mensaje en internet que falla
un momento de dicha en que te callas
para que te den la enhorabuena

Un reloj sin agujas ni ambiciones
un payaso que a nadie hace reir
no es sino otra forma de decir
que prefiririas otras situaciones.

El mar. El sol. El deseo y el viento
no son sino metaforas hirientes
palabras murmuradas entre dientes
que te dejan sin voz y sin aliento

Los sueños nada dicen ni significan nada
desde el momento en el que enamorada
(puede que de la persona equivocada)
te da por escribir una poesia inacabada.

La vida es solo un conjunto de desmanes
un amasijo informe de pálidos momentos
tal vez alguna risa, algún que otro lamento
y una serie de estereotipados ademanes.

Y si a menudo nos fiamos de los sueños
o si nos creemos de nuestra vida dueños
es cuando la vida sale a nuestro encuentro
nos coge de la mano
nos saluda bajito
y nos dice despacito
"antes de mirar fuera, mejor miramos dentro".

De verdad que esta poesia no tiene moraleja
ni es una rima con moralina, ni poso deja,
para mi que es solo un pequeño homenaje
olvidandose del ritmo y del metraje
a todos los poetas que en el mundo han sido
y que la falta de lectores ha llevado al olvido.

Estamos pues, amor, errados cuando creemos
que para ser felices basta con lo que tenemos
cuando en el fondo todos nosotros asumimos
que la dicha se la llevó aquello que perdimos

Y una vez que la dicha perdimos
una vez que lo que nos falta sabemos
es entonces cuando al pensar erramos
y una y otra vez en el amor creremos.

Y cuando el final parece un poco complicado
nos volvemos hacia el principio ávidamente
tan solo para constatar, decepcionados
que el inicio nos decepcionó igualmente.





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